¡Nuevo horario de actividades! Descarga aquí el de febrero.
¡Nuevo horario de actividades! Descarga aquí el de febrero.
¿Buscas regalo para demostrar tu amor en San Valentín? Somos tu solución. Y si quieres más opciones, aprovecha nuestra compra online con descuento.
Oferta: 2x1. Prueba ya la Power Plate. Sus resultados y beneficios, te convencerán.

El Correo. 31.03.09
Comprarse un chándal y apuntarse a un gimnasio no basta para mantenerse en forma. Ni cuando uno es joven, ni mucho menos cuando se hace mayor. La actividad deportiva iniciada sin control después de una vida sedentaria, como la que hacen en la actualidad la mayoría de los trabajadores, amenaza con desencadenar una auténtica epidemia de lumbalgias. Los especialistas dicen que esto es algo que se ve cada vez con más frecuencia en las consultas de traumatología y huesos.
Una persona llega a la jubilación después de muchos años, tal vez décadas, sin hacer el más mínimo ejercicio. Se ha pasado la vida laboral sentado frente al ordenador ocho horas al día y dedicando su tiempo libre a la familia y a los compromisos sociales. Cuando se jubila y por fin se ve con tiempo libre para recuperar la actividad deportiva, descubre con alegría que, efectivamente, la oficina no le ha dejado a los 65 años, o quizás a los 60, tan machacado como le dejó a su padre el final de la etapa laboral. Y se pone a sudar como un loco. Pero su cuerpo ha envejecido, no está acostumbrado al ejercicio -menos aún de ese nivel y, para colmo, es posible que, bajo su aspecto aparentemente tan bueno, hayan aparecido ya algunas enfermedades crónicas propias de la edad. El colesterol demasiado alto, tal vez haya superado una angina de pecho, sus pulmones ya no responden como antes...
A cualquier edad «Nos llegan muchas personas así. No tienen preparación, comienzan a machacarse y luego les duele todo. La patología de espalda está creciendo entre nuestros pacientes de más edad porque la esperanza de vida es cada vez mayor. La gente se jubila en mejores condiciones y se pone a hacer un ejercicio que no es acorde a su situación física», corrobora el responsable de la Unidad de Columna del hospital Quirón de Madrid, el traumatólogo Ignacio Álvarez García de Quesada.
El de espalda es el dolor que mayor número de consultas genera en los servicios especializados. El 80 por ciento de las atenciones que se prestan están relacionadas directamente con esta patología, que no entiende de sexos ni edades. Cuatro de cada cinco personas lo sufren como mínimo una vez a lo largo de su vida. Generalmente se desata en la década de los treinta, pero se da también en niños y cada vez más, por lo visto, debuta también en la tercera edad. Para muchos de los afectados se convertirá en un problema crónico, aunque sólo para unos pocos, que ni siquiera llegan al cinco por ciento, acabará precisando de quirófano. En muchos casos, basta una buena higiene postural para superarlo, aunque también ayuda una correcta alimentación y una vida sin tabaco. La prevención, de hecho, constituye el principal tratamiento que se receta contra este problema de salud, tan extendido que es la primera causa de baja laboral.